Tirúa (del mapudungun Turunhue : "Lugar de encuentros"), comuna y ciudad del centro/sur de Chile. Es parte de la Provincia de Arauco y de la VIII Región del Biobío. Las principales actividades locales son la industria forestal, la agricultura, la pesca artesanal y la recolección de cochayuyo.
La comuna se extiende entre la Cordillera de Nahuelbuta y el mar, e incluye en su jurisdicción a la vecina isla Mocha. Limita al Oeste con el Océano Pacífico; al Norte con el río Pellahuén, el lago Lleulleu y el río Lleulleu, que la separan de la comuna de Cañete, al Este con Contulmo y la IX Región de la Araucanía (comuna de Lumaco). También limita al Sur con la IX Región de la Araucanía (comuna de Carahue). Sus confines orientales y australes son cadenas montañosas.
Tirúa, la ciudad cabecera comunal, se encuentra junto a la desembocadura del Río Tirúa, separada de una playa vecina por un bosquete que apenas la protege de los fuertes vientos oceánicos imperantes en la zona. Se ubica en las cordenadas 38°20′S 73°30′O / -38.333, -73.5.
El estudio de los de restos arqueológicos de la vecina Isla Mocha, ha confirmando la existencia de ocupación humana ininterrumpida desde el siglo XV a. C.
A 18 km al Este del pueblo de Tirúa se encuentra otro importante sitio arqueológico, el cementerio de Loncotripay, fechado alrededor del año 1065 dC. Estos restos, principalmente cerámica, fueron identificados como correspondientes al llamado Complejo Pitrén.
En otros puntos cercanos también se han encontrado cerámicas del estilo Pitrén. Las más antiguas datan del siglo VI dC.
Los estudios establecen que la etapa Pitrén es continuada, estilísticamente, por el llamado Complejo El Vergel (siglo XI a siglo XVI dC), del que también se han hayado numerosos restos en la comuna.
La Isla Mocha, durante el desembarco de los corsarios de Joris van Spielberger, 1616.
Tirúa, dentro de la antigua organización social y territorial del pueblo mapuche, era la designación de un lof o clan de varias familias emparentadas, circunscrito al aillarehue de Licanievu y el butalmapu (confederación guerrera) de Lafquenmapu (tierra de la costa). Los mapuches de Tirúa, al igual que el resto de los habitantes del Lafquenmapu, eran llamados lafquenches o costinos.
Aparentemente, Tirúa fue un lof de larga data, pues ya aparece representado en el Parlamento de Yumbel, en 1692, por sus lonkos Amoibueno, Gueracan, Marilebu, Cincomalco, Guentelican y Lleubalican.
Casi la totalidad de la actual comuna de Tirúa correspondía al ya mencionado aillarehue de Licanievu, que se extendía entre el río Lleuleu y el río Tirúa). Según Ricardo E. Latcham, los lof que comprendía esta reunión de clanes eran los siguientes: Chamacodo o Chamaco, Lemolemo, Villoto, Colcuimo, Relemo, Pillurehue, Vilurehue, Povinco, Licanlebu y Tirúa.[1]
Otros lof que operaban en el territorio de la actual comuna, aunque aparentemente adscritos al aillarehue de Arauco, fueron los de Quidico y Lleulleu.
En la Conquista, Pedro de Valdivia confirió en encomienda la zona de Tirúa a Pedro de Villagra, aunque es dudoso que éste haya podido ejercerla siquiera.
Sir Francis Drake fue atacado por los mapuches de Isla Mocha en 1579.
Durante la Colonia pasaba por Tirúa el único camino terrestre practicable hacia la aislada fundación de Valdivia. Los caciques locales permitían esporádicamente el paso para cobrar peaje a los escasos viajeros que se aventuraban a intentar el subir por el río para cruzar el llamado Paso de los Pinares (actual camino hacia Trovolhue) o para avanzar junto a la costa por el Camino de los Riscos.
En tanto, la Isla Mocha era usada como fondeadero por diversas expediciones corsarias, como las de Francis Drake y Oliver Van Noort, además de ser refugio de un número cada vez mayor de barcos traficantes o balleneros de naciones vetadas, por orden real o producto de las guerras europeas.
A fines del siglo XVIII, cuando el gobernador Antonio de Guill y Gonzaga alentaba y patrocinaba a los caciques que se establecían en villas, se habría fundado una llamada Asunción de Lleulleu. No existen más datos de este supuesto pueblo indio.
Cabe destacar que el lof tirúano de Lemolemo (bosque-bosque) coincide con el nombre de un gran "jefe de 6 mil hombres de pelea", que figura como personaje del poema épico La Araucana, de Alonso de Ercilla.
Puede tratarse de un personaje real o imaginario, es difícil establecerlo. Por lo menos cronistas posteriores, como Vicente Carvallo y Goyeneche, acaso influenciados por Ercilla, lo tratan como figura histórica. En La Araucana (Canto II) Lemolemo es uno de los aspirantes de la competencia en que resulta elegido toqui Caupolicán. Lemolemo carga el tronco de la prueba durante 7 horas ("Lemolemo siete horas le traía, / el cual jamás en todo este comedio / dejó de andar acá y allá saltando / hasta que ya el vigor le fue faltando"). La acción después lo sitúa (Canto IX) en el ataque a Penco, donde con otros jefes "de su valor mostraron el extremo".
Esta zona fue explorada por el geólogo Ignacio Domeyko, en misión para el Gobierno de Chile, en 1844.
El último lonko principal (ñizol logko) de la tierra que corresponde a la comuna de Tirúa fue Porma, de Huentelalen, cuyos dominios se extendían hasta el borde sur del río Lebu.
En la década de los años 1860s, durante la primera campaña de la Ocupación de la Araucanía, se estableció el Fuerte Tirúa. Un decreto de 1875 desconoció la propiedad indígena de la tierra al norte del río Tirúa, liberando el territorio para su colonización, limitada hasta ese momento a las zonas al norte del río Paicaví. A partir de entonces se generalizan las y ventas de tierras mapuches a los nuevos colonos , muchas de ellas incluso por escritura publica en ante la recién instalada notaria de Cañete ; aun dependiente los títulos del ministerio de relaciones exteriores ; lo anterior se venia haciendo desde la urbanización de Lebu
En 1880 un decreto radicaba a "familias indígenas errantes" en una colonia llamada Altos del Tirúa. La población originaria en muchas ocasiones fue reubicada en las estribaciones de la Cordillera de Nahuelbuta o, al sur del río Tirúa, en el borde de los acantilados costeros. Esta labor fue de reubicación fue cumplida, hasta inicios del siglo XX, por la denominada Comisión Radicadora que entregó 34 títulos de propiedad comunitaria, que sumaban 4.615 ha, destinadas a 842 personas.
Tirúa fue el extremo norte de la zona costera afectada por el maremoto que siguió al terremoto de Valdivia de 1960. Por el sur el tsunami causó destrucción hasta Chiloé.
En 1996 se eligió en Tirúa al primer alcalde mapuche de Chile
A fines de la década de los años 1990s el problema de la tierra hizo crisis, manifestándose como estallidos a de violencia en contra de los propietarios chilenos y las empresas forestales. En Tirúa se han producido ataques incendiarios y tomas de terrenos, como por parte de un movimiento encabezado por la Coordinadora Arauco-Malleco.
Desde el 2001, la comuna se encuentra incluida en un Área de Desarrollo Indígena denominada Lleulleu, que también integran las comunas de Cañete y Contulmo.
Tirúa fue el extremo norte de la zona costera afectada por el maremoto que siguió al terremoto de Valdivia de 1960. Por el sur el tsunami causó destrucción hasta Chiloé.
En 1996 se eligió en Tirúa al primer alcalde mapuche de Chile
A fines de la década de los años 1990s el problema de la tierra hizo crisis, manifestándose como estallidos a de violencia en contra de los propietarios chilenos y las empresas forestales. En Tirúa se han producido ataques incendiarios y tomas de terrenos, como por parte de un movimiento encabezado por la Coordinadora Arauco-Malleco.
Desde el 2001, la comuna se encuentra incluida en un Área de Desarrollo Indígena denominada Lleulleu, que también integran las comunas de Cañete y Contulmo.